Nada es casual ni producto de la suerte en una profesión como la de la música. “Dedicamos muchas horas diarias no sólo al estudio técnico del instrumento, también a la lectura y escucha. Además, tenemos algo, lo que Lorca llamaba “el Duende”, señala Miriam Pastor, la cartagenera que ha triunfado en el mundo de la música y muchos la califican como “la mejor oboísta de Europa”. Afincada en Ámsterdam, ciudad en la que es Solista de corno Inglés de la Orquesta del Concertgebouw y profesora del Conservatorio Superior de Música de Ámsterdam, supo, a los 11 años de edad, que quería dedicarse a la música toda su vida: “fue después de tocar el solo de Carmen de Bizet en el teatro Romea de Murcia”, señala. Considera que “estamos frenando la parte creativa de los niños. Es importante despertarles sus sentidos artísticos”. Añade que “el nivel de los músicos españoles nunca ha sido tan alto como ahora” y se atreve a decir “que tenemos la mejor cantera musical del mundo”.
Usted comienza sus estudios musicales a la edad de 7 años en el Conservatorio Profesional de Música de Cartagena, ¿cuándo decide que se va a dedicar exclusivamente a vivir de la música?
Me acuerdo como si fuera ayer de un concierto en el Teatro Romea de Murcia donde el público me aplaudió muchísimo después de tocar el solo de Carmen de Bizet. Tenía 11 años y pensé “¡les ha gustado! Quiero hacer esto toda mi vida”.
También se forma en la Escuela de Música de la Agrupación Musical «Sauces» de Cartagena y está federada en la Unión Musical Cartagonova actualmente, ¿qué le ha aportado la experiencia de pertenecer a una banda de música?
Agradezco cada día a la banda de música por todo lo que me ha dado a nivel humano y musical. He tenido la suerte de aprender de Jaime Belda Cantavella, director de ambas agrupaciones durante los mejores años de ambas. De él aprendimos a tocar juntos, a escucharnos, a afinar, a tener el mejor ritmo, y un larguísimo etc. Pero, sobre todo, a dar lo máximo de cada uno de nosotros por el resultado conjunto, por respeto a la partitura y al público.
¿Cómo descubre usted que el oboe es lo suyo?
Ni me di cuenta porque de niña tocar el oboe era un juego que se me daba bien, entonces quería seguir jugando. Y hasta hoy.
¿Usted cree que se nace con destreza musical o que se consigue a base de formación y trabajo?
La música es un arte, se necesita tener talento para ello y nacer con dones como el oído o el ritmo. Lorca lo llamaba “el Duende”. Después hay que desarrollar ese talento a base de estudio.
Continuó formándose en la Hochschule für Musik «Hanns Eisler» de Berlín, ¿usted cree que para triunfar hay que marcharse fuera de España?
Creo que una persona triunfa cuando cumple sus metas. No es la meta de todos “triunfar” a nivel internacional. Triunfa también un profesor que consigue que los niños aprendan y disfruten. En mi caso, quería tocar en una de las mejores orquestas del mundo, que siguen estando fuera de España. Fui a Berlín porque para mí los mejores estaban allí y quería aprender de ellos.
¿Es importante la formación musical en los niños?
Sí. Parece que estamos frenando su parte creativa. Es importante que los niños tengan contacto con cualquier tipo de disciplina artística, como la música. Veo una sociedad muy concienciada con el deporte en los niños, por ejemplo, y creo que es igual de importante despertar sus sentidos artísticos.
¿Cuál es el nivel musical de España?, ¿considera que es cercano al del resto de Europa o aún nos queda mucho por aprender?
El nivel de los músicos españoles nunca ha sido tan alto. El sistema educativo musical de los 8 a los 18 años es el mejor y me atrevo a decir que tenemos la mejor cantera musical del mundo. En cuanto a las orquestas españolas, los músicos cada vez están más preparados. Muchos están volviendo ahora mismo de estudiar en el extranjero y están cubriendo muchas plazas, el nivel está subiendo increíblemente en los últimos años.
Con respecto a la Región de Murcia, ¿cómo valora usted el grado de implicación en el terreno musical?
Entiendo que se hace lo que se puede con los fondos que hay destinados a la cultura. Si hubiera más, se haría más.
Usted ha sido calificada por los expertos como “la mejor oboísta de Europa”, ¿cuál cree que es su estilo o destreza para llegar a escalar un puesto tan alto en la música?
Como si fuera una actriz, conozco perfectamente al personaje que interpreto. Estudio a los autores, sé cómo vestían y qué comían. Después está el dominio del instrumento, la parte técnica fruto de años de estudio. Nadie me ha regalado nada, he ido tremendamente preparada a cada prueba que he ganado, no creo en la suerte.
¿Hay que ser muy disciplinada y constante para dedicarse a la música? ¿qué otras cualidades destacarían de las personas que se dedican a su profesión?
En la práctica tenemos que ser muy regulares. Al igual que los deportistas, “entrenamos” diariamente. Dedicamos muchas horas diarias no sólo al estudio técnico del instrumento, también a la lectura y escucha de la música. Después tenemos algo, lo que Lorca llamaba “el Duende”, para transmitir al público.
¿Cuál es el músico que más le ha influido?
Tres directores de orquesta: Claudio Abbado, Bernard Haitink y Maris Jansons. Ahora mismo mi mejor influencia son mis propios compañeros.
Usted ha pasado por distintas orquetas tanto de España como de Europa, ¿considera imprescindible formarse en varios lugares para llegar al lugar en el que actualmente se encuentra?
Formarse en distintos lugares ayuda a interpretar la música de compositores de otros países porque entiendes las diferencias culturales. La música incluso suena como suena cada idioma. En una Orquesta como la mía, top mundial, terminar los estudios y tener un diploma no es significativo para nada, es el punto de partida. No eres ni invitado a la oposición si no tienes un currículum formado desde muy joven, y también se necesita experiencia laboral previa. Creo que una formación internacional es un muy buen complemento.
¿Qué les diría a los jóvenes que quieren vivir de la música?
Que se formen todo lo que puedan y disfruten el proceso de aprendizaje, para trabajar tienen toda la vida. Que no se dejen llevar por el bolo fácil porque no dura para siempre, que tengan objetivos a largo plazo.
¿Cómo cree usted que está posicionada Cartagena?
Cada vez veo más iniciativas por parte de los músicos cartageneros y me alegra. La labor de las bandas de música es muy buena. El Conservatorio Profesional está en las mejores manos bajo la dirección de María José Castaño. Espero que a nivel político estén a la altura y respondan a las necesidades de los músicos.
Ha sido premiada por varias asociaciones como la Asociación Pro Música de Murcia, Entre Cuerdas y Metales, Juventudes Musicales de España y Rotary Club, entre otros, ¿qué supone para usted estos reconocimientos?
Recibí estos reconocimientos cuando era estudiante, en una etapa muy importante porque sentí este respaldo como confirmación de que debía seguir con mi camino en el mundo de la música.
Desde 2012 es Solista de corno Inglés de la Orquesta del Concertgebouw de Ámsterdam, una de las más prestigiosas del mundo, ¿cuál es su papel dentro de la orqueta?
El corno inglés es un instrumento solista, increíblemente expresivo y con un sonido que no deja indiferente. En cada concierto tengo un solo maravilloso que interpretar. Sólo hay un corno inglés en cada orquesta, lo que hace que el trabajo sea muy expuesto.
También es profesora en el Conservativo Superior de música de Ámsterdam, ¿cuál es su método de enseñanza?
En Ámsterdam tengo libertad para impartir mis clases de oboe de manera personalizada, según el nivel de cada alumno y cuáles son sus planes de futuro. Mis alumnos no compiten entre ellos, cada uno tiene sus objetivos individuales y por ello el ambiente en clase es muy sano.
¿Hacia dónde camina Miriam Pastor?, ¿cómo ve su futuro?
He cumplido mis sueños profesionales. El reto es mantenerme al máximo nivel el tiempo que sea posible, me encantaría jubilarme en mi Orquesta. Como proyecto futuro, me gustaría grabar algunas obras de corno inglés que nunca han sido grabadas.
¿Qué hace usted cuando no trabaja?
Disfrutar de Ámsterdam, paseando o en bicicleta. Viajo tanto por trabajo que estar en casa y simplemente poder cocinar es un regalo.
Trabajadora, disciplinada y con un talento fuera de lo común
Aunque reside en Ámsterdam, Miriam Pastor no pierde el contacto con su gente de Cartagena, cuidad en la que estuvo recientemente pasando sus vacaciones de Navidad y en la que aprovechó para asistir a un concierto de la Unión Musical Cartagonova.
El director de Jaime Belda se “emociona” cuando habla de ella. “La conocí siendo muy pequeña, cuando era una niña que estaba sentada y no le llegaban los pies al suelo” y la describe como una persona “extraordinaria, sencilla, amable y con un carácter maravilloso”.Belda, que fue uno de sus maestros, se deshace en elogios hacia lo que él considera “la mejor oboísta de Europa”. El director de orquesta puntualiza que Miriam es “una mujer muy trabajadora, disciplinada y con un talento fuera de lo común”. En su opinión, “ha llegado muy alto, pero eso no le resta nada de su sencillez, porque es la misma persona que yo conocí y eso es algo que valoro mucho”.
Trabajadora, disciplinada y con un talento fuera de lo común